Crónica – La 1ª clásica Madrid-Aranjuez (abril 2019)

LA FAUNA QUE SE VE ENTRE MADRID Y ARANJUEZ (en bici) Salida narvalera (del Club Narval, que es

LA FAUNA QUE SE VE ENTRE MADRID Y ARANJUEZ (en bici)

Salida narvalera (del Club Narval, que es una experiencia multideportiva, lo mismo hacen esquí en los Alpes que buceo en Cabo de Palos o bici en los aledaños de Madrid).

Mañana fría de abril, sin mucho sol y sin viento. Apta para bicicletear como ninguna, y mejor si somos una treintena en compañía.

La quedada era en los cabezones de la estación de Atocha (puerta de salida del AVE). Bajamos por la avenida de la ciudad de Barcelona y tomamos el escalextric de Doctor Esquerdo, pasando luego por el Parque Tierno Galván, para llegar al Parque Lineal del Manzanares. Cruzamos Perales del Río por el carril bici y seguimos hasta subir el puerto de la Marañosa, único escollo del camino que, en lo demás, es cuesta abajo.

Allí empezamos a ver animales interesantes. En la subida del puerto unos anades se posaron en el sembrado y comenzaron a buscar comida. Tal vez estuvieran de paso.

Llegamos a San Martín de la Vega por el carril, con mucha comodidad. Es la mitad del camino. Allí empezaría lo interesante, porque íbamos por la Senda Real, un Gran Recorrido de nuevo diseño, que amplía el del mismo nombre que une Manzanares el Real y Madrid, alargándolo hasta Aranjuez..

Bajamos a la vega que da nombre a la localidad. Amplias pistas, con algunos trechos de cantos menudos, por tanto tolerables. La vista del río Jarama, que se sigue por tres km, es una delicia en el secarral madrileño. Las cigüeñas habían bajado a comer a las márgenes y se posaban en los sembrados.

Al pasar por el Soto Gutiérrez, que está habilitado para bodas y eventos, pueden verse toros: unos bravos a la derecha, otros mansos a la izquierda. Poco a poco alcanzamos la vista de Ciempozuelos, y llegamos a la carretera que une esta población con Titulcia. No hay más remedio que seguir la carretera porque alguien ha puesto una gravera impide hacer este trozo campo a través.

Aquí empieza el tramo menos grato del camino. Algo más de tres km por el arcén de la carretera. Al llegar a la rotonda enfrente del pueblo tomamos, a la derecha, una nueva pista de tierra que nos llevará por el camino de Aranjuez. En la mitad del camino, una punta de ovejas nos disputa el paso: pero esto es una vía pecuaria y tienen preferencia desde los tiempos de la Mesta. El pastor no se inmuta, ¡ya se apartarán! dice, cuanto ve que han invadido toda la pista. En efecto, se apartan y podemos ver que van cargadas de lana, esperando la esquila cuando cambie la estación.

La pista termina en el Puente de la Reina, sobre el río Jarama. La tropa se equivocó en masa, y tuvimos que desandar medio km (no está marcado en el mapa) para tomar el camino primero a la izquierda y, tras cruzar un puente bajo la carretera,

Llegamos minutos más tarde al barrio de Aranjuez denominado La Montaña (es un altozano con pretensiones, más que una montaña. Al pasarlo alguien sugirió que nos dirigiéramos al Cortijo San Isidro, un poblado que fue explotación agrícola fundada por Carlos III, con su capilla neoclásica y el regusto de las construcciones de la Ilustración. Y allí fuimos los 30, al bar que hay al lado de la capilla del santo, a que nos dieran algo de comer, porque eran las dos de la tarde.

Luego de comer, aunque fuera comedidamente, las piernas fallaban por el esfuerzo, pero quedaba muy poco para llegar a la población de Aranjuez. En el camino, por las viejas choperas, vimos garzas buscando comida entre los sembrados. Al llegar al Tajo, verde musgo esa tarde, la sinfonía de patos y ocas en las orillas era la de siempre: una delicia para los ojos y para los oídos. No vimos pescadores como otras veces, quizá no sea temporada.

Entramos a los reales sitios por la fuente de Hércules y Anteo, y viramos hacia el patio de caballos del Palacio. La consabida foto de la tropa, delante de las bicis y, luego, fuimos a la estación, a quinientos metros de allí, para tomar el tren de cercanías hasta Atocha.

Una mañana de contemplación de la naturaleza, sin calor ni mucho frío. Con ríos, paisajes y animales que hacen que creamos todavía en la naturaleza como redentora de nuestras infidelidades con ella. Entre la fauna, los más pintoresco eran los treinta buzikleteros en tropel.

Para más ilustración:
Cortijo San Isidro: https://es.wikipedia.org/wiki/Real_Cortijo_de_San_Isidro
Palacio Real de Aranjuez: http://www.turismoenaranjuez.com/palacio-real/
Jardines de Aranjuez: https://es.wikipedia.org/wiki/Jardines_de_Aranjuez
Senda Real (ramal sur): https://www.butarque.es/la-senda-real-se-amplia-al-sur/

En Wikiloc: https://www.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=setCurrentSpatialArtifact&id=36763325

José Antonio Gonzalo

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