Crónica – Curso de apnea (julio 2019)

El sábado pasado hicimos un curso de apnea con el club Apnea Madrid que organizó para Narval, no

El sábado pasado hicimos un curso de apnea con el club Apnea Madrid que organizó para Narval, no sin trabajo, Vanesa.

Empezamos a las 8 de la mañana tan dormidos como despistados pero Rubén, el instructor, nos espabiló con la demostración de cómo bajan las pulsaciones al contacto de la cara con el agua y todos metimos la cara en un barreño lleno de agua, como en una película de Tarantino, el tiempo suficiente para comprobar cómo caían las pulsaciones en cascada, ¡alguno bajó hasta las 43 pulsaciones/minuto.

Después de comer hicimos respiraciones de yoga tumbados en un tatami que, dicho sea de paso, nos sentaron muy bien.

Ya en la piscina aprendimos a relajarnos respirando por el tubo con la técnica de yoga y a hacer, sin cambiar de posición, dos o tres respiraciones profundas para iniciar la apnea. Y así, sin despeinarnos, el que menos tiempo consiguió fueron 2,15 minutos y el que más, alrededor de los 4 minutos. Hay que decir que fueron 60 años frente a 20 añitos.

Hubo pique instructivo entre los dos jovenzuelos del grupo, ese de “si tú puedes, yo también”, que les llevó a hacer 3,5 minutos de apnea dinámica.

Resumiendo: en este curso, aparte de divertirnos de lo lindo, le hemos perdido el miedo a la apnea y hemos aprendido a disfrutarla y a manejarla con seguridad.

Belén Molina

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